Las mujeres con pequeñas tetas son muy desconfiables: todo lo rechazan, de todo se quejan y al quitarse el corpiño se sonrojan y hacen un chiste, como una advertencia, de marea que ya no puedes reclamar a nadie: las tetas pequeñas son granitos rojos aislados, algo así como la única estrella de una noche nublada... se ven las costillas, la panza magra que desciende hacia un velludo pubis, un abdomen levemente inflamado, las piernitas huesudas, la cara afilada y con ojos claros... las remeras sueltas: una mujer de pequeñas tetas está enojada y como dejó de creer en Dios probablemente haga culpable a quien la humilla intentando apoderarse de tan pequeño trozo de carnecilla con morrón...